¡LOS LOCOS ADDAMS CONQUISTAN MIAMI CON UN ESTRENO APOTEÓSICO A TEATRO LLENO!

Publicado el 18 de octubre de 2026, 14:04
La gran cena de Los Locos Addams
La gran cena — todo el elenco en el Teatro Manuel Artime. Fotorreportaje: Ismael Requejo
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Invitación a los artistas · última función hoy 3:00 p. m. · Teatro Manuel Artime

¡LOS LOCOS ADDAMS CONQUISTAN MIAMI CON UN ESTRENO APOTEÓSICO A TEATRO LLENO!

La Sociedad Actoral Hispanoamericana deslumbró con una producción digna de Broadway, un despliegue escénico monumental y un extraordinario elenco que conquistó al público del Teatro Manuel Artime.

MIAMI, 18 de octubre de 2026. — Una noche sencillamente extraordinaria. Ante un Teatro Manuel Artime abarrotado, cientos de espectadores se dieron cita para presenciar el esperado estreno de Los Locos Addams, una ambiciosa producción de la Sociedad Actoral Hispanoamericana (SAH) que convirtió el escenario en un universo de fantasía, humor y música, dejando de manifiesto la extraordinaria capacidad artística del teatro hispano en Miami.

Desde el primer instante, el público fue transportado al interior de la emblemática mansión de los Addams. Una imponente escenografía, un elaborado diseño de vestuario, una atmósfera visual cuidadosamente concebida y un despliegue de luces, música y coreografías dieron vida a un espectáculo de dimensiones poco habituales en las producciones teatrales en español del sur de la Florida.

Una producción digna de los grandes escenarios de Broadway, no solamente por su dimensión visual, sino por el nivel interpretativo de un elenco que supo construir personajes memorables y sostener el ritmo de una comedia musical tan exigente como encantadora.

Actuaciones que dieron vida a la magia

La noche estuvo marcada por interpretaciones de notable fuerza artística. Marinel Cruz y Lito Becerra, en los papeles de Morticia y Homero Addams, respectivamente, resultaron sencillamente majestuosos. Su presencia escénica, elegancia y complicidad dieron vida a una de las parejas más emblemáticas del teatro musical, con un equilibrio entre sofisticación, humor y esa particular oscuridad que caracteriza a la familia Addams. Ambos demostraron un extraordinario dominio del escenario, sosteniendo con naturalidad el corazón de esta peculiar familia.

Por su parte, Laura Rosguer y Johan Vera, como Merlina Addams y Tomás Beineke, aportaron a la historia una frescura entrañable. La química de los jóvenes protagonistas consiguió arrancar sonrisas y también suspiros, construyendo una historia de amor tan dulce como improbable en medio del extravagante universo familiar. Sus interpretaciones combinaron sensibilidad, energía y una conexión escénica que permitió al público acompañar emocionalmente cada momento de su relación.

Uno de los grandes atractivos de la noche fue, sin duda, el regreso de Miguel Sahid a los escenarios, dando vida al excéntrico Tío Lucas en una interpretación que recordó por qué Miami necesita actores de su calibre. Sahid hizo gala de una extraordinaria madurez artística y un notable dominio técnico, construyendo un personaje de gran complejidad física y vocal, alejado por completo de su propia personalidad. La transformación de su voz, su postura corporal y una gestualidad cuidadosamente elaborada, sumadas a su capacidad de mantenerse en personaje durante toda la representación, dieron como resultado una actuación rica en matices, capaz de transitar con naturalidad entre la ingenuidad y la picardía, la euforia y la vulnerabilidad. Cada intervención reveló nuevos detalles de una caracterización que fue mucho más allá de lo superficial, demostrando la versatilidad y profundidad interpretativa de un actor cuyo regreso a las tablas resultó tan satisfactorio como memorable.

Samara Ortiz y Erick Plá, como el matrimonio Beineke, retrataron con humor y sensibilidad a una pareja que, desgastada por la rutina, parece haber olvidado el amor que alguna vez los unió. Su encuentro con la excéntrica familia Addams termina por reavivar esa llama, en una transformación convincente y entrañable que oscila entre la comedia y la ternura.

Betsy Rodríguez, en el papel de la Abuela Addams, volvió a confirmar la solidez interpretativa a la que tiene acostumbrado al público. Con su particular dominio de la comedia, su manejo de los tiempos escénicos y una presencia cargada de picardía, construyó un personaje delicioso, capaz de provocar risas con una mirada, un gesto o una intervención inesperada. Su actuación fue otra demostración de oficio, experiencia y versatilidad.

Y entre las grandes sorpresas de la velada destacó el joven Sebastián Luis, quien interpretó a Pericles Addams. Su extraordinaria voz, de una potencia y calidad sorprendentes para su edad, fue uno de esos descubrimientos que invitan a mirar con entusiasmo el futuro del teatro musical. Su seguridad escénica y talento vocal evidenciaron que las nuevas generaciones cuentan con artistas de enorme proyección.

David Sánchez, en el papel de Largo, aportó una imponente presencia escénica y reservó para el final una de las grandes sorpresas de la noche: una voz sencillamente insuperable que dejó maravillados a los espectadores. Completaron este peculiar universo Nicolt Tovar, como el Tío Cosa, y Andrea Bonilla, como Mano, aportando humor y personalidad al espectáculo.

La mansión Addams: un espectáculo dentro del espectáculo

La propuesta visual mereció una ovación por sí misma. La dirección de arte de Ron Felice, junto al trabajo de realización escénica de Engel, permitió recrear un universo tan fantástico como envolvente. La mansión, con sus espacios, texturas y atmósferas, trascendió la función de un simple decorado para convertirse en un elemento narrativo esencial.

El trabajo coreográfico de Laura Rosguer y la dirección musical de Matt Maness imprimieron al montaje una energía constante, con números musicales de gran fuerza visual y un ensamble que consiguió llenar de movimiento el escenario.

Uno de los aspectos más fascinantes de esta producción fue la dimensión y diversidad de su elenco. Sobre las tablas coincidieron actores profesionales de reconocida trayectoria, intérpretes adultos, jóvenes talentos y estudiantes del Conservatorio de Actuación y Teatro Musical de la Sociedad Actoral Hispanoamericana, dando forma a un ensamble multitudinario que se desbordó de energía y talento. Esta convivencia entre distintas generaciones y niveles de experiencia no solo enriqueció el espectáculo, sino que permitió apreciar cómo artistas consagrados y nuevas promesas pueden compartir un mismo lenguaje escénico y construir juntos una producción de gran envergadura.

Especial mención merecen los Ancestros, quienes aportaron una presencia constante y una extraordinaria riqueza visual a los números musicales. Sus intervenciones, sumadas a las de un elenco de grandes dimensiones, consiguieron convertir el escenario en un universo vivo, dinámico y lleno de sorpresas. El resultado fue una experiencia colectiva que demostró que la grandeza de una producción teatral no reside únicamente en sus protagonistas, sino también en la fuerza y el compromiso de cada artista que pisa el escenario.

Una apuesta artística que eleva el teatro hispano de Miami

Bajo la dirección general de Miguel Sahid, Los Locos Addams consiguió integrar interpretación, música, danza y diseño escénico en una propuesta de gran ambición artística. Se percibió un cuidadoso trabajo de construcción de personajes, un concepto visual definido y una atención al detalle que permitió mantener la coherencia de un universo tan particular.

La producción representa también el esfuerzo de un amplio equipo creativo y técnico. Ana Laura Rodríguez, en la asistencia de dirección; Katia Pineda, como stage manager; y Eleazar Medina y Yolanda Torres, en la asistencia de producción, formaron parte del engranaje que permitió llevar a escena este montaje.

En el marco de sus 20 años de trayectoria, la Sociedad Actoral Hispanoamericana reafirma con esta producción su papel en el desarrollo de las artes escénicas en español, demostrando que la ambición creativa, la formación rigurosa y el talento profesional pueden encontrarse en un mismo escenario.

Una noche que Miami merece repetir

Los Locos Addams no fue solamente una comedia musical divertida. Fue una celebración del teatro en vivo, una demostración de talento colectivo y una invitación a reconocer el enorme potencial de las producciones hispanas cuando se apuesta por la excelencia.

Con actuaciones magníficas, personajes construidos con inteligencia, momentos de auténtica sensibilidad y una puesta en escena de gran belleza visual, la Sociedad Actoral Hispanoamericana entregó una noche que reafirma que el teatro musical en español tiene mucho que ofrecer a la cartelera de Miami.

Broadway tiene su magia. Miami tiene su talento. Y anoche, sobre el escenario del Teatro Manuel Artime, ambas parecieron encontrarse.

Los Locos Addams ofrecerá su segunda y última función hoy, domingo 18 de octubre, a las 3:00 p. m., en el Teatro Manuel Artime de Miami.

LOS LOCOS ADDAMS
Una comedia musical Nada Normal.

Producción: Sociedad Actoral Hispanoamericana (SAH)
Dirección general: Miguel Sahid
Dirección musical: Matt Maness
Coreografía: Laura Rosguer
Dirección de arte: Ron Felice

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